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ORO y Sector Minero MERCADO SECULAR ALCISTA . Gran Fábrica de Futuros Millonarios. Madrid, 29 de Enero de 2004.- El ORO ha sido moneda de cambio y unidad popular de medida económica durante más de 2.500 años, desde la antigua Grecia hasta nuestros días. En ese largo periodo de tiempo han nacido y posteriormente han desaparecido, o reconfigurado, todas las monedas de cambio creadas por los gobiernos de todas las esquinas del mundo. La desaparición de las monedas se ha producido generalmente como consecuencia de un excesivo endeudamiento tomado por los gobiernos y soportado eventualmente por sus monedas, o sencillamente de una mala gestión económica (que ha conducido a importantes depreciaciones de las monedas y a la consecuente pérdida de confianza en las mismas). Guerras, bancarrotas, suspensiones de pagos, excesivas valoraciones, etc... han acompañado la historia de las monedas de cambio y a veces han provocado su desaparición. El ORO sin embargo ha sido capaz de sobrevivir a todo tipo de episodios y lo más destacable es que se ha comportado de manera especialmente brillante durante periodos económicos difíciles, como el actual por ejemplo. Las monedas, -Dólar-Euro-Yen...- tienen valor principalmente por un motivo básico, y es que quienes las usamos creemos en ellas, en el respaldo que las otorgan sus emisores (los bancos centrales) y en la fortaleza y transparencia de sus economías subyacentes. Imaginemos que un país rico, reputado y honesto emite moneda; normalmente creeremos en su capacidad de hacer frente al valor de las monedas que haya emitido y las utilizaremos sin preocuparnos por su conocida y buena solvencia. Si, por contra, el emisor es emergente o no dispone de riquezas o credibilidad suficientes, naturalmente le costará mucho más introducir su moneda por la dificultad de transmitir la confianza necesaria y además, una vez en el mercado estará siempre en situación vulnerable y se comportará de forma más volátil. Actualmente, el valor de un dólar lo controla y respalda el Banco Central americano, Reserva Federal, y su éxito en los mercados depende de la capacidad que la economía USA tenga de comportarse mejor que las demás, de generar mayor valor y por supuesto, de cuidar el apartado de honestidad y transparencia del país. En una situación de estructura económica fuerte, los inversores globales preferirán disponer de inversiones en dólares porque, además de la economía fuerte, USA dispone de unos mercados de deuda y de acciones sólidos, fiables y con buenas perspectivas para el futuro. Entonces compran activos denominados en dólares y simultáneamente aumentan la demanda y los flujos de fondos hacia dólar provocando una apreciación considerable respecto las demás monedas existentes, como realmente ha sucedido durante la década de los `90.
Sin embargo, todas las economías se comportan cíclicamente y tras largas fases positivas, las negativas suelen aparecen. La economía americana comenzó su deterioro en el año 2.000, reflejado por los agregados -paro, utilización de la capacidad productiva, crecimiento del PIB, endeudamiento...-, por los escándalos empresariales y por la evolución de sus mercados de acciones, provocando esta vez el desinterés de los flujos de fondos globales por comprar dólares ( en 2.002 los inversores extranjeros compraron cerca de un 60% menos dólares que un año antes. El año 2.003 ha sido peor). Sabemos que el dólar alcanzó en el año 2.000 unos niveles de sobrevaloración muy acusada respecto del resto de monedas, debido a su impresionante crecimiento relativo y consecuente atracción de flujos internacionales. Así, durante la década de los 90, se utilizó como moneda por excelencia en el mundo, que a su vez ofrecía altos rendimientos vía apreciación, lo que atraía más capital, que le hacía ser más robusto... un círculo virtuoso digno de mención. Actualmente observamos que ese círculo se torna vicioso por los componentes negativos que pesan en contra y no a favor del dólar, como el desproporcionado nivel de los déficit fiscal y por cuenta corriente (nunca en la historia ha habido un país con unos niveles de deuda tan desproporcionados ni en valor absoluto -$33 Billones- ni relativo a su PIB - 300%-), la caída de los beneficios empresariales, situación del mercado laboral, sobrevaloración de activos financieros e inmobiliarios, desconfianza en los dirigentes empresariales y en los métodos de control del sistema, fondos de inversión, etc... Además hay que considerar la posición actual de los bancos centrales de distintas economías (como Rusia y China) respecto de sus reservas, orientada hacia una reorganización estratégica, equilibrando sus carteras de divisas en favor del Franco Suizo, Euro, Dólar Canadiense, Dólar Australiano... lo que significa ventas de dólar y compra de las demás, incluido el ORO. Sin ir más lejos, el ministro japonés de finanzas, Sadakazu Tanigaki, declaró en comité parlamentario (28.01.04) que estaba considerando cuidadosamente diversificar la cartera de reservas en divisa, "se están produciendo discusiones acerca del posicionamiento en ORO dentro de nuestras reservas incluso por parte.... de las autoridades en materia de divisa" . Normal, sus Dólares están depreciándose, consecuentemente los niveles de valoración de sus reservas caen y para cubrirse ante posibles descensos adicionales del Dólar, piensan en diversificar, vender dólares a cambio de ORO. Es excepcionalmente reseñable el comentario que hizo a continuación el ministro; "si me manifiesto abiertamente, creo que podría producirse un gran efecto en los mercados del ORO, por ello desearía considerarlo cuidadosamente". Claro que podría haber un gran efecto, diría que explosivo, ya que las reservas de divisa que atesora el Banco de Japón ascienden a $673.529 Millones, mientras que el posicionamiento en el sector del ORO apenas supera los $10.200 Millones, –según Reuters-. Y la capitalización de todo el sector ORO es algo inferior a la de General Electric, la empresa con mayor capitalización del mundo, con lo que un ligero cambio en la ponderación de las carteras de inversión globales de, pongamos el 1%, en favor del sector ORO, sería suficiente para que los precios de las empresas del sector realmente explotaran al alza. En los últimos dos tres años, se están produciendo cambios estructurales y profundos en los mercados, en el destino de los flujos de capital y en las actitudes de los grandes inversores globales. Los tipos de interés en USA (Fed Funds) se encuentran en el 1%,mínimos desde 1.958. La venta de dólares y de activos denominados en la moneda, favorecen la búsqueda de activos alternativos y refugio en algunos casos. Los cambios de tipo secular son profundos y lentos, y necesitan tiempo para asentarse y madurar. Las bolsas están, por el momento y hasta que no muestren síntomas de lo contrario,, inmersas en mercados de largo plazo bajista y cotizan con una sobrevaloración significativa; los bonos y el mercado inmobiliario pronto se sumarán a la tendencia bajista y el dólar, por su parte, ya ha sufrido un descenso superior al 40% frente a la mayoría de monedas. Por otro lado, el ORO se encuentra en el principio de una tendencia secular alcista, iniciada coincidiendo con el comienzo del mercado bajista de las bolsas en el año 2.000, que además disfruta de gran fuerza e inercia, mostrada a través de los datos fundamentales que lo justifican.
El análisis de algunos de los factores que apoyan la tesis de estar ante el inicio de un Mercado Secular Alcista del ORO, (y la consecuente fortaleza en el precio de los metales preciosos para el futuro), son de mucho peso y se han visto además refrendadas por el propio comportamiento de estos mercados en los pasados 34 meses. Durante ese periodo, el precio del ORO ha ascendido un 30%, los índices de referencia más destacados del sector, XAU y HUI, se han revalorizado un 150% y 280% respectivamente y ha sido común observar revalorizaciones en los precios de acciones mineras que han superado el 500% holgadamente... mientras, el dólar ha descendido enérgicamente y los datos de fondo de la economía USA siguen sin convencer y presagiando un futuro tortuoso e incierto. Tras sufrir durante 20 años un mercado estructuralmente bajista, el ORO ha ofrecido muestras y señales claras de cambio de tendencia. Sólo han transcurrido 3 años desde que se asistimos al suelo de ese largo mercado bajista de 20. Los factores que analizamos y sobre los que trabajamos para argumentar el desarrollo del incipiente Mercado Secular Alcista en el ORO , son los siguientes:
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